¿Están desnutridas las crías de ballenas en la Península?

Institutos especializados advierten que cada vez hay más ballenatos muertos

Desde el Instituto de Conservación de Ballenas plantearon la hipótesis luego de la alta mortandad de ballenas que ocurre en la zona. Plantean que la malnutrición sería una de las causas.

Carina Marón, investigadora del Instituto de Conservación de Ballenas, junto con científicos del Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral y de la Universidad de Utah, planteó la hipótesis de que la alta mortandad de ballenatos que se están dando en las costas chubutenses sería por la desnutrición.

Según la investigación titulada “Estudio preliminar del estado nutricional de las crías de ballena franca austral (Eubalaena australis) en Península Valdés, Argentina, a través del análisis de ácidos grasos”, el número de crías muertas en Península Valdés de 2007 a 2011 fue más de tres veces mayor al número registrado de 2003 a 2006. Sólo en el año 2008 murieron 96 ballenas en la península, en su gran mayoría crías de la temporada. Esta cifra ya ha sido superada en lo que va del corriente año, habiéndose registrado más 100 ballenas muertas, también en su gran mayoría ballenatos.

Carina Marón explica que “las causas de estas altas mortandades permanecen inciertas, aunque la malnutrición podría jugar un rol importante. La leche materna es la única fuente de ácidos grasos esenciales para los ballenatos. Una reducción en la cantidad o calidad de la dieta de las madres en la temporada de alimentación puede afectar la producción de leche materna y comprometer el crecimiento y desarrollo de los ballenatos.”

En este estudio de nutrición se propone evaluar si los ballenatos muertos muestran signos de malnutrición en comparación con los ballenatos vivos. Marón describe los avances en esta investigación indicando que ”ya hemos analizado la concentración de ácidos grasos en muestras de grasa de los ballenatos muertos de 2003 a 2009 y estamos procesando las muestras de los ballenatos vivos a partir de pequeñas biopsias de grasa de estas crías.”

Los resultados muestran una gran variabilidad en las concentraciones de los 31 ácidos grasos registrados en muestras de 49 crías varadas de 2003 a 2009. En particular, los ácidos grasos esenciales omega-3 y omega-6 (necesarios para el crecimiento de los ballenatos y que sólo son obtenidos a través de la leche materna) fueron significativamente mayores en los ballenatos más grandes (mayores a 6 metros de longitud) en comparación a los más pequeños (menores a 6 metros), independientemente de si éstos murieron en temporadas de baja (2003-2006) o alta mortandad (2007-2009). Estos resultados indicarían que el estado nutricional de los ballenatos varía durante sus primeras semanas de vida.

“El próximo paso es comparar estos resultados con los análisis de ácidos grasos en biopsias recolectadas de crías vivas, lo cual permitirá calibrar los valores encontrados en las crías muertas y determinar si estas últimas presentan indicios de malnutrición”, concluye la investigadora Carina Marón. Por su parte, el Dr. Mariano Sironi, Director Científico del Instituto de Conservación de Ballenas, resalta la relevancia de este estudio al sostener que “esta información será una pieza importante en el rompecabezas que intentamos armar para comprender por qué tantas ballenas francas están muriendo en la población de Península Valdés en comparación con años anteriores.”

El poster se puede descargar desde la página web del Instituto en este link.

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